Fotografía incorporada a la causa de la piel del yaguareté cazado ilegalmente. - Foto: Fiscalía Federal N°2 de Formosa
En julio de 2024, la muerte de un yaguareté en Formosa puso nuevamente en el centro de la escena la situación crítica de una de las especies más amenazadas de la fauna argentina.
El animal fue cazado en la zona de Ibarreta y posteriormente apareció despellejado, eviscerado y colgado de sus patas. Las imágenes del ejemplar, que circularon a través de WhatsApp, permitieron iniciar una investigación que terminó con cuatro hombres condenados por la Justicia Federal.
El caso terminó en agosto de 2025 con una sentencia que fue considerada histórica: tres de los condenados recibieron por primera vez una pena de cumplimiento efectivo por este tipo de delito, aunque bajo arresto domiciliario.
🐄 Todo comenzó con la búsqueda de una vaca
Según la investigación, el episodio comenzó cuando uno de los involucrados salió a buscar una vaca que había desaparecido.
Los cuatro hombres se trasladaron hasta una zona rural de Ibarreta acompañados por perros y, según se estableció durante la causa, armados.
Encontraron finalmente a la vaca muerta.
Pero cerca de los restos apareció un yaguareté.
Fue entonces cuando se produjo el encuentro que terminaría con la muerte del felino.
🐕 La explicación de los acusados
Durante la investigación, los hombres sostuvieron que se habían encontrado con el animal en una situación que consideraron peligrosa.
Según su versión, los perros se enfrentaron con el yaguareté y el felino los atacó.
Uno de los involucrados afirmó que el animal había matado a dos de los perros.
En medio de esa situación se efectuó el disparo que terminó con la vida del yaguareté.
La explicación formó parte de la investigación y fue considerada dentro del acuerdo alcanzado posteriormente con la Fiscalía. Sin embargo, la Justicia determinó que los cuatro eran coautores del delito de caza de animales silvestres cuya captura está prohibida, agravado por la participación de tres o más personas.
📸 Las imágenes que revelaron lo ocurrido
El caso tomó otra dimensión cuando comenzaron a circular fotografías del animal muerto.
En las imágenes incorporadas a la causa podía verse al yaguareté atado, colgado de las patas sobre una estructura de madera, eviscerado y degollado.
También aparecían tres hombres junto al cuerpo.
Las fotografías fueron recibidas el 27 de julio de 2024 por una representante de la Subcomisión Chaqueña para la Conservación del Yaguareté, quien realizó la denuncia.
A partir de esas imágenes comenzó el trabajo para identificar a quienes habían participado en la caza y localizar los restos del animal.
🔎 La investigación permitió identificar a los cuatro
Las autoridades lograron reconocer a M.C. y localizar su domicilio.
El 29 de julio de 2024, durante un allanamiento ordenado por la Justicia, M.C. intentó escapar, pero fue detenido.
Durante el procedimiento se recolectaron muestras de pelo relacionadas con el animal.
Las averiguaciones posteriores permitieron identificar a los otros tres participantes, que fueron posteriormente detenidos, imputados y finalmente condenados.
🐆 Y entonces apareció un dato todavía más importante
El yaguareté asesinado no era un ejemplar desconocido para los equipos de conservación.
Los especialistas pudieron identificarlo a partir de su patrón de manchas.
Cada yaguareté posee una distribución particular de manchas que permite distinguirlo de otros ejemplares, prácticamente como una huella digital.
Eso permitió determinar que el animal muerto ya había sido registrado y monitoreado dentro de los trabajos de conservación de la especie.
Su muerte significaba, por lo tanto, la pérdida de uno de los pocos ejemplares conocidos que todavía quedaban en esa región.
⚖️ El caso llegó a la Justicia Federal
La investigación continuó durante aproximadamente un año hasta que las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado.
El 13 de agosto de 2025, el Juzgado Federal N.º 1 de Formosa, a cargo del juez Pablo Morán, homologó el acuerdo y condenó a los cuatro hombres.
Todos fueron considerados coautores de la caza de animales silvestres cuya captura está prohibida, agravada por el concurso de tres o más personas.
⚖️ ¿Qué condena recibió cada uno?
El juzgado y la Fiscalía difundieron las identidades mediante iniciales:
- V.P.D.L. — 2 años de prisión de cumplimiento efectivo, bajo modalidad de arresto domiciliario.
- W.P.D.L. — 2 años de prisión de cumplimiento efectivo, bajo arresto domiciliario.
- C.H.C. — 2 años de prisión de cumplimiento efectivo, bajo arresto domiciliario.
- M.C. — 2 años de prisión, pero de ejecución en suspenso.
Además, los cuatro deberán realizar una capacitación sobre la protección legal del yaguareté y de la fauna de la región, dictada por especialistas y abierta a la comunidad.
🚨 ¿Por qué la condena fue considerada histórica?
Porque no se trató simplemente de una multa.
La Fiscalía señaló que, para tres de los condenados, se estableció por primera vez una pena de prisión de cumplimiento efectivo por esta clase de delito.
El propio juez Morán destacó durante la audiencia la necesidad de generar conciencia sobre la gravedad ecológica que implica la muerte de un yaguareté y de otras especies protegidas.
El yaguareté (Panthera onca) fue declarado Monumento Natural Nacional en 2001, mediante la Ley 25.463. Esa categoría establece una protección especialmente fuerte para la especie en Argentina.
🐾 Cuando cada ejemplar cuenta
El problema va mucho más allá de la muerte de un solo animal.
El yaguareté se encuentra en una situación crítica en Argentina y sus poblaciones están fragmentadas. En regiones como el Gran Chaco, la pérdida de cada ejemplar puede tener un impacto especialmente importante sobre una población que ya es extremadamente reducida.
Por eso, un animal que había sido registrado por equipos de conservación y que formaba parte de los pocos ejemplares conocidos de la zona tenía un valor que excedía ampliamente su existencia individual.
Era parte de una población que intenta sobrevivir.
⚠️ Una condena que deja un precedente
El caso también deja un mensaje concreto.
El yaguareté no es una especie cuya caza pueda justificarse como una actividad rural más. Su protección está establecida por la legislación argentina y su conservación es una responsabilidad que involucra tanto al Estado como a la sociedad.
Los cuatro hombres fueron condenados por su participación en la caza ilegal.
Tres deberán cumplir sus penas bajo arresto domiciliario y el cuarto recibió una condena de ejecución en suspenso.
Además, deberán participar de una capacitación sobre la protección de la especie.
🐆 El verdadero protagonista de esta historia
Detrás de un expediente judicial, una condena y una investigación hay algo que no debería perderse de vista: un yaguareté menos en los bosques argentinos.
Un animal que había sido observado vivo, registrado por cámaras y seguido por especialistas terminó convertido en evidencia dentro de una causa judicial.
Y esa es quizás la parte más dura de la historia.
Cuando una especie está al borde de desaparecer, cada ejemplar representa una posibilidad de que la especie continúe existiendo.
❤️ En MásMascotas creemos que...
El yaguareté no es solamente uno de los animales más imponentes de nuestro país.
Es parte del patrimonio natural argentino y una especie cuya supervivencia depende de que las leyes que la protegen sean respetadas.
La Justicia ya dio su respuesta en este caso.
Ahora queda una responsabilidad mucho más grande: conseguir que los próximos yaguaretés que aparezcan en nuestras cámaras trampa sean registrados como animales vivos, y no como pruebas de una nueva tragedia.