🐬 Venezuela, Perú y Chile: la pesca provoca la muerte de delfines, marsopas y albatros
Publicado el 19 Oct, 2026
La pesca es una fuente de alimento y sustento para millones de personas, pero algunas de sus prácticas también representan una amenaza para la fauna marina. En distintos puntos de Latinoamérica, delfines, marsopas y aves oceánicas quedan atrapados en redes o anzuelos que no estaban destinados a capturarlos. Esta situación preocupa a los científicos, que buscan medidas para reducir las muertes y proteger a las especies afectadas.
Venezuela: más de 200 delfines mueren cada año en el lago de Maracaibo
En el lago de Maracaibo, en Venezuela, el delfín de Guyana (Sotalia guianensis), también conocido como delfín costero, enfrenta una amenaza persistente: las redes de enmalle utilizadas durante las jornadas de pesca, especialmente por la noche.
Los animales pueden quedar atrapados cuando se acercan a los peces y camarones de los que se alimentan. Según el Proyecto Sotalia, más de 200 delfines mueren cada año en esta zona. En una sola comunidad pesquera se registraron 53 muertes en el transcurso de un año.
La situación es aún más preocupante porque, de acuerdo con los datos citados por la investigación, cerca del 80 % de los delfines muertos registrados en ese contexto fueron aprovechados ilegalmente para el consumo de su carne.
Las redes no son el único problema. La crisis de combustible, los derrames de petróleo y las aguas residuales también afectan al ecosistema del lago, donde estos mamíferos deben encontrar alimento y condiciones adecuadas para sobrevivir.
Perú: la captura accidental amenaza a la marsopa espinosa
En la costa norte de Perú, frente a Puerto Salaverry, en la región de La Libertad, la marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis) enfrenta otra amenaza vinculada con la actividad pesquera.
Un estudio citado por Mongabay Latam estimó que cerca del 25 % de la población estudiada en esa zona murió durante 2022 y 2023 tras quedar atrapada en redes de pesca artesanal. Se trata de una pérdida importante para una especie que habita las aguas costeras del Pacífico sudamericano.
La captura incidental ocurre cuando los animales quedan enredados en artes de pesca mientras buscan alimento o se desplazan por su hábitat. Al no poder salir a la superficie para respirar, pueden morir ahogados.
Los investigadores advierten sobre la necesidad de tomar medidas antes de que las pérdidas se agraven. El caso recuerda la situación crítica de la vaquita marina, una marsopa cuya población se ha reducido drásticamente en el norte del golfo de California, en México.
Perú y Chile: los anzuelos también ponen en riesgo a los albatros
La amenaza no se limita a los mamíferos marinos. Miles de albatros cruzan el océano Pacífico desde Nueva Zelanda para alimentarse en aguas frente a Perú y Chile, pero durante sus desplazamientos se encuentran con los barcos pesqueros que utilizan palangres.
Este método consiste en desplegar líneas de pesca extensas con numerosos anzuelos cebados. Las aves pueden intentar comer las carnadas y quedar enganchadas. Si son arrastradas bajo el agua, pueden ahogarse antes de conseguir liberarse.
Para estudiar el problema, los científicos recurren al seguimiento satelital y a otras herramientas que permiten conocer los desplazamientos de las aves y localizar las áreas donde coinciden con las operaciones pesqueras.
Esa información puede ayudar a identificar los sectores de mayor riesgo y orientar medidas para reducir las capturas accidentales, como modificar la forma de desplegar los anzuelos o utilizar dispositivos que dificulten el acceso de las aves a las carnadas.
¿Qué se puede hacer para reducir estas muertes?
Los tres casos muestran que la captura incidental requiere respuestas adaptadas a cada especie y zona de pesca. Entre las medidas que pueden contribuir a reducir el problema se encuentran:
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Mejorar las artes de pesca: incorporar modificaciones que disminuyan la posibilidad de que delfines y marsopas queden enredados.
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Reducir el acceso de las aves a los anzuelos: aplicar técnicas de mitigación en los palangres para evitar que los albatros alcancen las carnadas.
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Identificar las zonas de mayor riesgo: combinar investigaciones científicas, registros de mortalidad y seguimiento satelital para orientar las medidas de protección.
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Fortalecer los controles y el monitoreo: registrar las capturas accidentales y evaluar si las medidas implementadas realmente reducen las muertes.
Estas soluciones deben considerar también la realidad de las comunidades pesqueras. La prevención resulta más efectiva cuando se trabaja con pescadores y se desarrollan alternativas viables para proteger la fauna sin ignorar la importancia económica y alimentaria de la pesca.
Proteger a la fauna marina también exige cambiar las prácticas de pesca
Las muertes registradas en Venezuela, Perú y Chile evidencian un problema que va más allá de una especie o de una sola región. Cuando las redes y los anzuelos capturan animales que no eran el objetivo de la actividad, las consecuencias pueden afectar a poblaciones vulnerables y dificultar su conservación.
La investigación científica permite conocer la magnitud del problema y encontrar métodos para reducirlo. El desafío es transformar ese conocimiento en medidas concretas, con controles, seguimiento y cooperación entre científicos, autoridades y comunidades pesqueras.
❤️ En MásMascotas creemos que proteger a los animales también significa encontrar formas de convivir con nuestras actividades sin poner en riesgo la supervivencia de otras especies. Cuidar los océanos requiere reconocer estas amenazas y actuar para que la pesca pueda desarrollarse con un impacto menor sobre la vida marina.