Nombre científico: Felis catus
Origen: Myanmar (Birmania) / desarrollo moderno en Estados Unidos
Rasgo distintivo: Pelaje corto y satinado, carácter extremadamente afectuoso
El gato Burmés tiene sus raíces en el sudeste asiático, particularmente en Myanmar, donde existían gatos de pelaje oscuro y temperamento muy cercano al humano. Sin embargo, la raza moderna comenzó a desarrollarse en la década de 1930, cuando una gata llamada Wong Mau fue llevada a Estados Unidos.
Wong Mau presentaba un aspecto particular: cuerpo compacto, ojos dorados y un pelaje corto de color marrón oscuro. Al cruzarla con gatos siameses, los criadores descubrieron que no era un siamés, sino el origen de una nueva raza con identidad propia. Con una selección cuidadosa, se logró fijar el tipo Burmés: un gato musculoso, de expresión dulce y temperamento muy sociable.
Con el tiempo, la raza se expandió a Europa y otras regiones, dando lugar a dos líneas principales:
Burmés americano: cuerpo más compacto, cabeza redondeada
Burmés europeo: algo más estilizado y de líneas suaves
Ambos comparten el mismo carácter afectuoso y cercano, que convirtió al Burmés en uno de los gatos más “humanodependientes” del mundo felino.
Tamaño: Mediano
Peso:
Hembras: 3 a 4,5 kg
Machos: 4 a 6 kg
Cuerpo: Compacto, musculoso y sorprendentemente pesado para su tamaño
Cabeza: Redondeada, hocico corto
Orejas: Medianas, ligeramente inclinadas hacia adelante
Ojos: Grandes, redondos, color dorado o amarillo intenso
Pelaje: Corto, muy fino y brillante, pegado al cuerpo
Colores: Sable (marrón), chocolate, azul, lila, crema, rojo (según línea)
El Burmés es famoso por su carácter extremadamente sociable y afectuoso:
Muy apegado a las personas
Busca contacto físico constante
Juguetón incluso en la adultez
Inteligente y curioso
Vocal moderado, con maullidos suaves
No tolera bien la soledad prolongada
Es un gato que suele seguir a sus humanos por la casa y participar activamente de la vida familiar.
Cepillado: 1 vez por semana (pelaje de bajo mantenimiento)
Actividad: Necesita juegos diarios y estimulación mental
Compañía: Ideal convivir con otro gato o personas presentes
Ambiente: Se adapta bien a departamentos, siempre que tenga interacción
Alimento de alta calidad, rico en proteínas
Control de porciones (tiende a comer con entusiasmo)
Puede combinarse seco + húmedo
Agua fresca siempre disponible
En general es una raza robusta y longeva
Puede presentar predisposición a problemas dentales
Controles veterinarios regulares recomendados
Mantener peso adecuado es clave para su salud
👉 Sí, si:
✔ Buscás un gato muy cariñoso y compañero
✔ Pasás tiempo en casa o tenés otros animales
✔ Querés un gato activo y participativo
👉 Tal vez no, si:
✖ Está muchas horas solo
✖ Preferís gatos muy independientes
✖ Buscás un temperamento distante
El Burmés no es un gato para “tener y mirar”: necesita vínculo, juego y presencia humana. Si buscás un compañero fiel y expresivo, esta raza puede convertirse en una sombra amorosa… para toda la vida.
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